Tu Tiempo.Net,en San Juan de los Morros

viernes, 24 de junio de 2016

Proceso de paz de Colombia; Las FARC se comprometen a entregar las armas en 180 días tras la firma de la paz

Tomado de:
http://internacional.elpais.com/internacional/2016/06/23/colombia/1466701889_355836.html

La guerrilla se concentrará en 23 zonas, fundirá sus armas para hacer tres monumentos y acepta el plebiscito



La Habana / Tumaco


Ban Ki-moon, Santos, Raúl Castro y Timochenko, antes del acto. EFE
Una nueva era se abre paso en Colombia. Después de más de 50 años de conflicto, el Gobierno de Colombia y las FARC han firmado un cese al fuego bilateral y definitivo, la antesala de un acuerdo de paz con la guerrilla más antigua de América Latina que se producirá, casi con toda seguridad, antes de que acabe el verano. A partir de entonces, se implementará la tregua, la concentración de los guerrilleros y la dejación de las armas, que serán fundidas por la ONU para crear tres monumentos.
Santos y Rodrigo Londoño (alias Timochenko), líder de la guerrilla, con la presencia del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, volvieron a sellar con un apretón de manos el contenido de un acuerdo que ha llevado meses de negociación. Las FARC se ubicarán en 23 zonas de concentración. Estos lugares serán temporales, contarán con acceso por vía fluvial y territorial y su extensión será “razonable dependiendo de la vereda”. De momento no se ha aclarado dónde se localizarán estas zonas de concentración.
Las FARC entregarán todo su arsenal a un comité de verificación internacional dirigido por la ONU. En los primeros 60 días después de la firma recibirán el armamento hechizo y los explosivos. El resto lo entregarán, en un plazo de 180 días, en tres fases. El resultado final, después de la dejación completa y verificación por parte de la ONU, serán tres monumentos: uno en la sede de la ONU, otro en Cuba, sede de las negociaciones y un tercero en Colombia, donde el Gobierno y las FARC acuerden.
Otro de los aspectos más importantes del acuerdo de este jueves es que las FARC aceptan el plebiscito, la consulta popular que pretende realizar el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, previsiblemente en septiembre. De esta manera, la guerrilla más antigua de América asume la institucionalidad del Estado colombiano.
“Nos llegó la hora de vivir sin guerra, nos llegó la hora de ser un país en paz”, aseguró Santos nada más iniciar su discurso, en el que celebró la disposición de las FARC en la negociación. “Defenderé su derecho a expresarse y a que sigan su lucha política por las vías legales, así nunca estemos de acuerdo”, destacó el mandatario. Por su parte, Timochenko, recalcó que la negociación ha conseguido que “ni las FARC ni el Estado son partes vencidas” de una confrontación. “La paz no es una utopía, es un derecho fundamental”, aseguró el presidente de Cuba, Raúl Castro, quien en la misma línea al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a ambas partes a cerrar el acuerdo lo más pronto posible para dar los pasos acordados.
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Según varias fuentes de lado y lado, la firma final podría darse definitivamente en agosto, pese a que Santos confiaba en que fuera antes del 20 de julio. Lo que sí es seguro es que se el acuerdo definitivo será en Colombia. “Los plazos son fatales”, aseguró, sin embargo, Humberto de la Calle, sabedor de la mala imagen que dieron tras el fiasco del 23 de marzo.
Acostumbrada, y para muchos condenada eternamente a las malas noticias, Colombia fue por fin protagonista a nivel mundial –con la venia del Brexit- por algo positivo. El Gobierno y la guerrilla de las FARC han puesto fin a la guerra más antigua de América Latina, un conflicto que se ha prolongado durante más de 50 años y que ha dejado cerca de ocho millones de víctimas, entre muertos, desplazados, desaparecidos... Un acuerdo que hace ver con más clarividencia si cabe que, después de muchos intentos en las últimas décadas, ambas partes van a llegar a un acuerdo de paz definitivo.
Es cierto que aún hay camino por recorrer y que el país aún debe librar otras batallas, como lograr un pacto con el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y combatir a las bandas criminales o neoparamilitares, pero resultaba imprescindible para ello terminar con uno de los conflictos más antiguos que se recuerdan. Así, al menos, lo ha percibido la comunidad internacional, que respaldó de forma unánime.
En el acto de La Habana se encontraba seis presidentes latinoamericanos –el anfitrión, el cubano Raúl Castro; Michelle Bachelet (Chile) y Nicolás Maduro (Venezuela), países acompañantes del proceso, y Enrique Peña Nieto (México), Danilo Medina (República Dominicana) y Salvador Sánchez Cerén (El Salvador)-, además de los representantes de los Gobiernos de Noruega y los enviados especiales de Estados Unidos, Bernie Aronson, y la Unión Europea Eamon Gilmore.
El apoyo unánime que ha recibido de la comunidad internacional contrasta aún con la oposición que ha encontrado este proceso de paz en Colombia. El principal partido de la oposición, el Centro Democrático que lidera el expresidente Álvaro Uribe, sigue firme en sus críticas férreas a los acuerdos y manifiesta su rechazo al proceso de paz. Mientras, en La Habana, todos los participantes coincidían en un mismo mensaje: que este sea el último día de la guerra.

miércoles, 15 de junio de 2016

El Dalai Lama apuesta por el diálogo y rechaza la respuesta militar tras la matanza de Orlando

fotonoticia_20160613172038_1280Su Santidad el Dalai Lama habló hoy lunes de la importancia de la armonía entre religiones tras el tiroteo que ha acabado con la vida de cuarenta y nueve personas en Orlando (Florida, EEUU) tras pedir unos minutos de oración en silencio en señal de respeto y calificarlo de “gravísima tragedia”.
“No se puede eliminar a mil millones de musulmanes”, dijo en el Instituto Estadounidense de la Paz en Washington, DC. “Debemos vivir juntos. La realidad es esa”.
Su Santidad, que precisamente inició su visita a Estados Unidos hace pocos días, advirtió del peligro de respuestas precipitadas a este tipo de ataques, y recordó la invasión de Irak tras los atentados del 11-S como ejemplo de reacción negativa, ya que causó conflictos tan graves en Oriente Medio que todavía continúan existiendo: “El poderío militar americano no puede cambiar las mentes o las emociones de los demás. Sólo se pueden cambiar las mentes por medio de la amistad y el afecto”, dijo.
Por otro lado, también explicó que la apertura de los países musulmanes al resto del mundo depende de ellos mismos, buscando la comprensión y el diálogo: “Estrechen manos. Reúnanse. Hablen”, ha instado a los gobiernos islámicos. “Una vez hemos visto cómo una gran nación como es la India ha conseguido mantener la armonía religiosa, ¿por qué no el resto del mundo?”
Su Santidad también ha explicado que es imposible que los practicantes de religiones diferentes no interactúen “en este pequeño planeta” y que vivir “en armonía, felices” es mejor por necesidad. “No hay otra opción”.

martes, 14 de junio de 2016

¿Es cierto que Buda era gordo?


¿Es cierto que Buda era gordo?
Quien conoce la historia del príncipe Siddharta, que luego de descubrir el dolor que le había sido ocultado durante décadas decide liberarse de las ataduras ilusorias de la vida mediante la meditación, difícilmente lo imagine gordo, tal como lo muestran las estatuillas que lo representan en todo el mundo.
Entonces, ¿de dónde sale esta popular imagen? Según afirman los especialistas, deriva de una ligera confusión propiciada por una homofonía: Bu-Dai, o Budai, era una de las formas en las que se conocía al célebre monje budista Hotei, descripto como amigable y bonachón, y, él sí, calvo y rollizo.
El sonriente Budai nació en Zhenjiang, al este de China, en el siglo X, y practicaba el budismo zen, doctrina originaria del lejano oriente que sintetiza nociones del budismo con otras más más antiguas del taoísmo; su imagen fue la elegida para representar a Maitreya, personaje mítico del budismo Zen que llegará para convertirse en el nuevo Buda mediante la meditación tradicional.
En efecto, es Budai y no el príncipe Siddharta Gautama al que vemos menudo, calvo y gordo, a veces rodeado de niños, otras cargando unas pocas pertenencias, y siempre sonriendo.

martes, 7 de junio de 2016

La Práctica Budista

La Práctica Budista
2008-06-12 11:08:47   CRI
La ética budista La moralidad y ética budista se fundamenta en los principios de no ocasionar daño (ahimsa) y la moderación o Camino Medio; que es no reprimir ni tampoco aferrarse a básicamente cualquier actitud, estilo de vida, filosofía, sentimiento, pensamiento, entre otros. Según las enseñanzas budistas, los principios éticos están determinados por el hecho de si una acción cualquiera podría tener una consecuencia dañina o perjudicial para uno mismo o para otros. Es este tipo de acción el que se intenta evitar. En el budismo se utiliza la expresión de mente hábil, que es aquella que evita todas las acciones propensas a causar sufrimiento o remordimiento. El esfuerzo y la intención empleados determinará la carga kármica o moral de la acción.
La ética budista se basa en Los Cinco Preceptos. A diferencia de una regla impuesta por una autoridad, un precepto se usa como base para la ética personal. Todo budista adopta, como guía ética, los siguientes cinco preceptos:
Tomo el precepto de respetar la vida.
Tomo el precepto de no tomar lo que no me es dado.
Tomo el precepto de tener una conducta sexual correcta (que no sea dañina con otros o conmigo mismo).
Tomo el precepto de no hablar de manera dañina (mentir, rudeza, ostentación, cotilleo, charla vana).
Tomo el precepto de no tomar intoxicantes (que alteren la mente y me pongan en riesgo de romper los otros preceptos).

Los monjes budistas sin embargo siguen una guía especial llamada Vinaya y que conforma una de las tres partes del compendio de escrituras con la que deben respetar entre 227 y 334 reglas de disciplina dependiendo de las tradiciones a las que pertenezcan.
El primer precepto hace que el vegetarianismo sea muy común en la práctica budista, si bien no es universal entre todos los budistas, ya que no es una regla estricta de hábitos alimenticios.
Meditación
La meditación (bhavana) es la práctica budista por excelencia. El significado del término es "cultivo de la mente". Es por tanto una actividad que supone determinada disposición para que el practicante se sitúe en la realidad y así aumentar su comprensión y sabiduría, que son esenciales para la erradicación de dukkha. Hay muchas y variadas técnicas de meditación budista dependiendo de cada tradición y escuela, si bien todas se basan en dos componentes llamados samatha (calma mental, tranquilidad) y vipassana (conocimiento directo, intuición). En el núcleo central de toda meditación budista hay una observación tranquila y atenta tanto de los propios procesos mentales como de los fenómenos de la vida.
En la meditación budista se intenta predisponer determinada condición mental que favorezca el samadhi a través de la atención y la tranquilidad. El samadhi se considera algo previo a la realización del Nirvana. En el budismo se explican las diferentes etapas de meditación o jhanas que se experimentan en el progreso hacia el Nirvana, para poder identificarlos y saber los métodos a seguir.
A partir de una base común, a lo largo de la historia las diferentes tradiciones budistas elaboraron sus propias técnicas de meditación dependiendo de su propia evolución histórica y sus influencias culturales. En todas las tradiciones hay infinidad de técnicas y variantes meditativas, de manera que es difícil que en una tradición budista no se encuentre por lo menos señalado aquello que ocupa la atención de las otras. No obstante, de manera resumida se puede citar como característico de los sistemas de meditación en las diferentes tradiciones budistas el objetivo final de alcanzar el Nirvana.
Las tres joyas (Triratna) 
Todo budista toma refugio en las Tres Joyas, siendo este acto lo que define a alguien como tal. Esta toma de refugio viene a significar que una vez la persona ha comprendido el sentido de liberación que subyace en el camino del Dharma, tomará refugio mientras dure su vida en las Tres Joyas, que consisten en:
Buda: naturaleza bodhi, nirvana o despertar.
Dharma: la enseñanza de Budas.
Sangha. la comunidad de budistas.
En muchas escuelas budistas existe algún tipo de ceremonia oficiada por un monje o maestro que ofrece la toma de refugio en las Tres Joyas. Esto es una manifestación pública del compromiso pero no es algo indispensable. La persona puede por ella misma tomar refugio con sinceridad y es del todo suficiente.
Quienes no han tomado refugio pueden beneficiarse del budismo al considerarlo una filosofía, un método de entrenamiento práctico espiritual o un sistema Psicológico. Por este motivo, y al estar desligada de la devoción a deidaddes, a menudo hay personas de otras religiones o sin religión que estudian la práctica de meditación budista.

La Práctica Budista


2008-06-12 11:08:47   CRI
La ética budista
La moralidad y ética budista se fundamenta en los principios de no ocasionar daño (ahimsa) y la moderación o Camino Medio; que es no reprimir ni tampoco aferrarse a básicamente cualquier actitud, estilo de vida, filosofía, sentimiento, pensamiento, entre otros. Según las enseñanzas budistas, los principios éticos están determinados por el hecho de si una acción cualquiera podría tener una consecuencia dañina o perjudicial para uno mismo o para otros. Es este tipo de acción el que se intenta evitar. En el budismo se utiliza la expresión de mente hábil, que es aquella que evita todas las acciones propensas a causar sufrimiento o remordimiento. El esfuerzo y la intención empleados determinará la carga kármica o moral de la acción.
La ética budista se basa en Los Cinco Preceptos. A diferencia de una regla impuesta por una autoridad, un precepto se usa como base para la ética personal. Todo budista adopta, como guía ética, los siguientes cinco preceptos:
Tomo el precepto de respetar la vida.
Tomo el precepto de no tomar lo que no me es dado.
Tomo el precepto de tener una conducta sexual correcta (que no sea dañina con otros o conmigo mismo).
Tomo el precepto de no hablar de manera dañina (mentir, rudeza, ostentación, cotilleo, charla vana).
Tomo el precepto de no tomar intoxicantes (que alteren la mente y me pongan en riesgo de romper los otros preceptos).
Los monjes budistas sin embargo siguen una guía especial llamada Vinaya y que conforma una de las tres partes del compendio de escrituras con la que deben respetar entre 227 y 334 reglas de disciplina dependiendo de las tradiciones a las que pertenezcan.
El primer precepto hace que el vegetarianismo sea muy común en la práctica budista, si bien no es universal entre todos los budistas, ya que no es una regla estricta de hábitos alimenticios.
Meditación
La meditación (bhavana) es la práctica budista por excelencia. El significado del término es "cultivo de la mente". Es por tanto una actividad que supone determinada disposición para que el practicante se sitúe en la realidad y así aumentar su comprensión y sabiduría, que son esenciales para la erradicación de dukkha. Hay muchas y variadas técnicas de meditación budista dependiendo de cada tradición y escuela, si bien todas se basan en dos componentes llamados samatha (calma mental, tranquilidad) y vipassana (conocimiento directo, intuición). En el núcleo central de toda meditación budista hay una observación tranquila y atenta tanto de los propios procesos mentales como de los fenómenos de la vida.
En la meditación budista se intenta predisponer determinada condición mental que favorezca el samadhi a través de la atención y la tranquilidad. El samadhi se considera algo previo a la realización del Nirvana. En el budismo se explican las diferentes etapas de meditación o jhanas que se experimentan en el progreso hacia el Nirvana, para poder identificarlos y saber los métodos a seguir.
A partir de una base común, a lo largo de la historia las diferentes tradiciones budistas elaboraron sus propias técnicas de meditación dependiendo de su propia evolución histórica y sus influencias culturales. En todas las tradiciones hay infinidad de técnicas y variantes meditativas, de manera que es difícil que en una tradición budista no se encuentre por lo menos señalado aquello que ocupa la atención de las otras. No obstante, de manera resumida se puede citar como característico de los sistemas de meditación en las diferentes tradiciones budistas el objetivo final de alcanzar el Nirvana.
Las tres joyas (Triratna) 
Todo budista toma refugio en las Tres Joyas, siendo este acto lo que define a alguien como tal. Esta toma de refugio viene a significar que una vez la persona ha comprendido el sentido de liberación que subyace en el camino del Dharma, tomará refugio mientras dure su vida en las Tres Joyas, que consisten en:
Buda: naturaleza bodhi, nirvana o despertar.
Dharma: la enseñanza de Budas.
Sangha. la comunidad de budistas.
En muchas escuelas budistas existe algún tipo de ceremonia oficiada por un monje o maestro que ofrece la toma de refugio en las Tres Joyas. Esto es una manifestación pública del compromiso pero no es algo indispensable. La persona puede por ella misma tomar refugio con sinceridad y es del todo suficiente.
Quienes no han tomado refugio pueden beneficiarse del budismo al considerarlo una filosofía, un método de entrenamiento práctico espiritual o un sistema Psicológico. Por este motivo, y al estar desligada de la devoción a deidaddes, a menudo hay personas de otras religiones o sin religión que estudian la práctica de meditación budista.

sábado, 4 de junio de 2016

Las 4 Nobles Verdades del Buda (la esencia de sus enseñanzas)


Las 4 Nobles Verdades del Buda (la esencia de sus enseñanzas)

Filosofía

Por: Alejandro Martinez Gallardo - 05/19/2016
El esquema para lograr la iluminación de Gautama Buda, expuesto en toda su majestuosa sencillez


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El principio de todo camino espiritual y de toda búsqueda de la verdad es el correcto entendimiento del sufrimiento. Esta es en gran medida la suprema enseñanza de Gautama Buda. Es a partir de esta conciencia del sufrimiento que se despierta un proceso que desencadena en la iluminación. Esto en el caso del Buda, pero también en el caso de todos los seres humanos, si seguimos su doctrina, puesto que, como se explica en el llamado "tercer giro de la rueda del Dharma", todos los seres humanos tienen una semilla de iluminación o tathagatagarbha. Es el sufrimiento lo que se transforma en sabiduría; para utilizar una metáfora de la alquimia, el sufrimiento es la materia prima que el alquimista transformará en oro.
Las Cuatro Nobles Verdades son el fundamento de la filosofía budista y marcan de hecho la iluminación del Buda. La tradición explica que el Buda histórico, Siddartha Gautama (o también Shakyamuni), decidió peregrinar por la India en búsqueda de conocimiento luego de que al salir del palacio de su padre, donde estaba resguardado de la realidad decadente del mundo, observó a una persona enferma, a una persona muy vieja y a un muerto: siendo estas experiencias las semillas de una búsqueda que acabaría en la comprensión de que el mundo es esencialmente sufrimiento. Después de aprender todas las técnicas ascéticas de concentración y control mental que podían aprenderse entre las diferentes sectas del subcontinente Indio, y sin estar satisfecho, el Buda decidió sentarse bajo la higuera sagrada (el árbol Bodhi) y no levantarse hasta entender la causa del sufrimiento. Las Cuatro Nobles Verdades son la sustancia de la iluminación del Buda, haciendo lo que hoy podríamos describir como una ciencia interna, basada en una impecable autoobservación. En un acto de profunda introspección el Buda atestiguó el Dharma en su propio cuerpo: la experiencia interna de la ley del universo --de la impermanencia, de la vacuidad y la inexistencia de un ser individual fijo-- produjo un estado de sabiduría, que es la integración misma a esa ley. Uno se convierte en aquello que conoce. 
Después de la experiencia de despertar bajo el árbol de la iluminación, Buda inició sus enseñanzas, haciendo el primer giro de la rueda del Dharma en el Parque de Venado en Varanasi (Benarés). Se dice que este giro de la rueda de la ley no puede ser detenido, ni por dioses, demonios, reyes o cualquier ser vivo puesto que la ley es superior a todos, es la realidad misma del universo.
Ante los monjes congregados, el Buda comunicó las Cuatro Nobles Verdades:
1. La verdad del sufrimiento [dukkha]
La primera verdad es que "el nacimiento, la vejez, la enfermedad, la muerte, son sufrimiento; la unión con lo que es desagradable es sufrimiento; la separación de lo que es agradable es sufrimiento; no obtener lo que uno quiere es sufrimiento; en breve los cinco agregados (skandhas) sujetos al apego son sufrimiento".

2. La verdad del origen sufrimiento
La segunda verdad es que el origen del sufrimiento es el deseo [a veces traducido como avidez, tanha, en pali], "es el deseo lo que recicla la existencia, acompañado de placeres y deseos... desear el placer,  desear la existencia, desear la exterminación conducen al sufrimiento".

3. La verdad de la cesación del deseo
La tercera verdad es que la cesación del sufrimiento es el desapego, la renuncia a este deseo.

4. La verdad del sendero
La cuarta verdad es el óctuple sendero: la perspectiva correcta, la intención correcta, la palabra correcta, la acción correcta, el correcto modo de subsistencia, el esfuerzo correcto, la atención correcta [mindfulness], la concentración correcta.
Al descubrir esto con "sabiduría, penetración y luminosidad", Buda proclamó que se había liberado y que quien consiguiera este entendimiento en toda su extensión podía también proclamar su iluminación. 
La tradición señala:  la primera noble verdad, la verdad del sufrimiento, debe ser entendida; la segunda verdad, la verdad del origen del sufrimiento (o el deseo o la avidez), debe ser abandonada; la tercera verdad, la verdad de la cesación del sufrimiento, debe ser realizada; y la cuarta verdad, la verdad del sendero, debe ser desarrollada.
El óctuple sendero se divide en tres pilares: moral (shila), concentración o purificación de la mente (samadhi) y sabiduría (prajna). El fundamento de este sendero es que, como un experimento científico, es replicable, constituye un método probado para liberarse de la rueda del samsara, y dejar de producir karma. La ley de la originación dependiente, pratityasamutpada, y su aplicación en los 12 nidanas o factores condicionantes, mantiene que es a final de cuentas la ignorancia la que genera el karma (o las voliciones mentales), lo cual a su vez genera toda una serie de condiciones concatenadas --incluyendo el cuerpo mismo-- y las cuales derivan finalmente en el renacimiento y en el sufrimiento. Sin embargo, una vez que se obtiene la sabiduría de las cuatro nobles verdades y no se reacciona con avidez ni apego ante las cosas que surgen, se detiene el proceso reificante que forma los compuestos que hacen que el ser humano se mantenga en este mundo cuya condición básica es el sufrimiento.  
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*             *             *
Una vez expuesto este sencillo y sublime esquema que constituye la piedra angular de una filosofía que en sus más de 2 mil 500 años ha promovido, quizás como ninguna otra, paz mental, autoconocimiento y compasión, podemos ampliar lo dicho por el Buda con algunos comentarios de otros maestros budistas. Y es que el budismo puede medirse, en su integridad y en su valor, por lo que ha cosechado, desde aquella semilla en la conciencia de Siddartha Gautama, hasta todo un linaje de maestros y meditadores (la gema de la sangha) que han actualizado las enseñanzas y han mantenido viva la llama del Dharma. 
El maestro zen vietnamita Thich Nhat Hanh, en su libro No mud, no lotus, señala:
Cuando primero escuchas que el sufrimiento es una Noble Verdad, podrías preguntarte, ¿qué tiene de noble el sufrimiento? El Buda se refería a que si podemos reconocer el sufrimiento y asimilarlo y ver profundamente sus raíces, entonces podremos abandonar los hábitos que lo alimentan, y al mismo tiempo, encontrar un camino a la felicidad. El sufrimiento tiene sus aspectos positivos, puede ser un excelente maestro... Aunque no podemos evitar el sufrimiento en la vida, podemos sufrir mucho menos si no regamos las semillas del sufrimiento dentro de nosotros. ¿Estas en conflicto con tu cuerpo? Rechazas o castigas tu cuerpo. ¿Realmente has logrado conocer tu cuerpo? ¿Te sientes en casa en tu cuerpo? El sufrimiento puede ser tanto físico como mental o ambos, pero todos los tipos de sufrimiento se manifiestan en alguna parte del cuerpo y crean tensión y estrés. 
Aquí Hanh se refiere a la idea de los nidanas, y a la enseñanza del Buda de que los procesos mentales que están en acción y a los cuales estamos sujetos sólo existen porque son alimentados por nuestra fijación, por un reiterado atenderlos. 
El Buda dijo que nada podía sobrevivir sin alimento. Esto es cierto, no sólo para la existencia física de los seres vivos, también para los estados mentales. El amor necesita ser nutrido y alimentado para sobrevivir; y nuestro sufrimiento también sobrevive porque lo alimentamos y le permitimos que siga existiendo. Rumiamos sobre el sufrimiento, almacenamos rencor, nos quejamos. Lo masticamos, lo tragamos, lo devolvemos y nos los comemos de nuevo una y otra vez... al alimentarlo nos convertimos en fantasmas del pasado.
Algo parecido es lo que enfatiza el maestro de meditación vipassana Goenka cuando habla sobre los sankharas como las concrescencias o coagulaciones de voliciones mentales que se van registrando en el cuerpo, algunas a niveles muy profundos de sensación inconscientes y que pueden ser los mismos karmas de enfermedades o atavismos. Según Goenka, una vez que vuelven a surgir a la superficie estas huellas psicofísicas --que han sido almacenadas por procesos reactivos, de avidez o aversión-- si nos mantenemos ecuánimes y no reaccionamos ante ellas, sino que, con el prajna de la impermanencia (anicca) simplemente notamos su existencia y seguimos con nuestra vida de manera atenta, entonces estos compuestos empiezan a desvanecerse, precisamente porque no reciben el nutrimento, esa agua de la mente (una tensión fijadora) que los va plantando duramente en nuestros organismos. Al eliminar estos compuestos mentales, estos sankharas que nos condicionan, entones nos abrimos a la posibilidad del nirvana, que de hecho es justamente aquello que no tiene condición, el estado puro, absoluto, no compuesto.
El maestro Chogyam Trungpa, uno de los primeros en abrir brecha para el budismo tibetano en Estados Unidos, dice sobre las cuatro nobles verdades en su libro Spiritual Materialism: "Entender la verdad de dukkha es en realidad entender la neurosis de la mente". (La mente que nos tiene como un mono en esteroides persiguiendo este estímulo o este otro). "Si disfrutamos un placer, tenemos miedo de perderlo; nos esforzamos por más y más placer o tratamos de retenerlo. Si sufrimos un dolor, tratamos de escapar de él. Experimentamos insatisfacción todo el tiempo. Una continua laboriosidad, una búsqueda incesante, una cualidad continua de aferrarse a la vida: eso es dukkha. Entender y enfrentase al sufrimiento es la primera noble verdad".
Para Trungpa, establecido en un linaje más tántrico del budismo, es necesario dejar de intentar sufrir: de hecho nuestro sufrimiento es esencialmente el esfuerzo por dejar de sufrir, por cambiar las cosas, por rechazar o desear, siempre un movimiento de inconformidad con aquello que es, tal como es. Y es que para el budismo en sus niveles más altos, como el dzogchen, el espacio mismo, en toda su vacuidad e inmensidad es la mente iluminada, todo es Buda ya realizado, sólo hay que relajarse y darse cuenta. 
Al analizar nuestros pensamientos y acciones descubrimos que continuamente estamos luchando para mantenernos o aumentarnos. Nos damos cuenta que esta lucha es la raíz del sufrimiento... esta lucha de eliminar el peso que tenemos encima, no es más que otra expresión del ego. Vamos por el mundo tratando de mejorar a través de la lucha, hasta que nos damos cuenta que la ambición de mejorar es en sí mismo el problema... [y entonces] nos damos cuenta que existe una cualidad despierta y sana en nosotros, y que esta cualidad emerge justamente en la ausencia de este esforzarse... sin embargo, nos damos cuenta que dejarnos ir sólo funciona cortos períodos. Necesitamos cierta disciplina para llevarnos a ese "dejarse ir". Debemos caminar un sendero espiritual, esa es la cuarta noble verdad. 
Recordemos entonces que el sufrimiento es siempre la posibilidad de encauzarnos hacia un camino de conocimiento. Buda utilizó el sufrimiento como medio o vehículo para la liberación. Nos dice Thich Nhat Hanh que al reconocer el sufrimiento "puedes descubrir que puedes transformar esta basura orgánica en composta". Pero recordemos con Trungpa que no es necesario hacer un gran esfuerzo para crear esa "composta", si bien hay que emprender un camino, lo principal es dejar de identificarse con los fenómenos que surgen para así dejar de desear y simplemente presenciar serenamente el perpetuo devenir de la luz, puesto que el mundo es, como dijo Buda, como un espejismo, como un arcoíris, como un eco, como un sueño y no hay por qué resistirnos a su efímera insustancialidad.

Twitter del autor: @alepholo
Citas de las Cuatro Nobles Verdades tomadas de In The Buddhas Words, An Anthology of Discourses from the Pali Cannon.